El programa Poseidón ha activado en seis meses 350 observadores de especies marinas en Canarias, que han aportado nuevos datos a los científicos que lideran el proyecto de participación ciudadana. Desde septiembre se han registrado 3.382 avistamientos de especies y el angelote es uno de los protagonistas
Estos datos tienen un enorme valor a efectos de investigación y conservación del medio marino de Canarias y habría sido materialmente imposible obtenerlos de otro modo.
El esfuerzo investigador y en particular las horas de observación en el mar que son capaces de aportar los Observadores Poseidón supera con creces nuestras capacidades como investigadores con los recursos disponibles», explicaron este jueves los codirectores del innovador proyecto, Ricardo J. Haroun Tabraue, y José Juan Castro Hernández, durante la presentación en el Museo Elder de la Ciencia de los resultados del proyecto. Al acto también asistieron el gerente del centro museístico, José Miranda, el vicerrector de Investigación, Desarrollo e Innovación de la ULPGC y el gerente de la Fundación Parque Científico Tecnológico, Gabriel Mejías.
Dentro de los avistamientos notificados al programa Poseidón, un proyecto participativo que busca la colaboración de los ciudadanos para la creación de una base de datos de biodiversidad marina de Canarias, destacan los del angelote (Squatina squatina), especie de tiburón plano presente en las aguas de las Islas y que se encuentra amenazada en todo su rango de distribución. Hasta hace pocos años, su área de distribución natural que se extendía en el Atlántico desde Escandinavia hasta Mauritania, pero sus poblaciones se han ido reduciendo drásticamente debido, sobre todo, a la pesca intensiva. La Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN) la ha clasificado como especia «en peligro crítico de extinción». Los observadores Poseidón han aportado datos de 289 avistamientos de 443 ejemplares.
El Poseidón se ha volcado con la validación de las observaciones, ya que uno de los puntos débiles de los programas de ciencia ciudadana es que los participantes, al no ser expertos, pueden incurrir en errores. Así, cada avistamiento es revisado y validado (o no) por especialistas en biodiversidad marina –la mayoría de la Universidad grancanaria– que identifican la especie para incorporarla a la base de datos definitiva del Poseidón.
fuente canarias7